En Quintana Roo, una de cada tres viviendas se renta. En Jalisco y Baja California, tres de cada diez. En Benito Juárez, Miguel Hidalgo y Cuauhtémoc, más de cuatro de cada diez. Entre 2020 y 2025 el país pasó de 17.3% a 19.3% de viviendas en renta: es la forma de tenencia que más crece en México. Y sin embargo, de los cerca de seis millones de hogares que pagan renta, menos de 0.2% vive en un edificio con un solo dueño profesional. El resto le renta a un particular, y casi la mitad lo hace sin un contrato vigente.
Este artículo hace tres cosas. Mide, estado por estado y con los datos más recientes del INEGI, dónde y qué tan rápido crece la renta. Revisa quién está entrando de verdad a este mercado, con qué cifras, y por qué el capital extranjero viene a México por un premio de rendimiento y no a aceptar uno menor. Y pone en una calculadora la única pregunta que decide si un edificio en renta crea valor o lo destruye.
Cómo se mide la renta: tres encuestas, tres números
La cifra más citada sobre renta en México casi nunca aclara qué está midiendo, y hay tres respuestas distintas. El Censo y la Encuesta Intercensal cuentan viviendas habitadas que se alquilan. La ENIGH cuenta hogares que pagan renta. La Encuesta Nacional de Vivienda (ENVI) pregunta además si existe un contrato. Las tres son correctas y no se pueden mezclar en una misma gráfica.
Tasa de renta = viviendas particulares habitadas en alquiler ÷ viviendas particulares habitadas
Ejemplo real: la Encuesta Intercensal 2025 cuenta 813,068 viviendas rentadas en la Ciudad de México, el 26.9% del total, contra 50.8% de viviendas propias. A nivel nacional la tasa es 19.3%; la ENIGH 2024 reporta 15.7% de hogares que pagan renta, y la ENVI 2020, 16.4%. Fuente: INEGI, Encuesta Intercensal 2025 (presentaciones nacional y estatales); ENIGH 2024; ENVI 2020. En este artículo usamos la Encuesta Intercensal para comparar estados, porque es la única con el mismo método en 2020 y 2025.La ENVI agrega el dato que explica el resto del artículo: solo 54% de las viviendas rentadas tiene un contrato vigente, y 51.4% de quienes rentan lo hacen porque no tienen crédito o recursos para comprar; apenas 22% renta por movilidad. La renta mexicana es, mayoritariamente, una renta de necesidad, operada por particulares.
Dónde crece: el mapa de la tenencia, estado por estado
Descargamos las 33 presentaciones de la Encuesta Intercensal 2025 (la nacional y las 32 estatales) y comparamos cada estado contra el Censo 2020. La gráfica de abajo es esa base. Usa los botones para cambiar la lectura: el nivel actual de renta, el crecimiento en puntos porcentuales en cinco años, o la comparación directa 2020 contra 2025. Nuevo León y Coahuila, nuestras plazas, están en oro; el promedio nacional, en negro.
Viviendas rentadas por entidad federativa, Censo 2020 y Encuesta Intercensal 2025
Porcentaje de viviendas particulares habitadas en alquiler. 32 entidades y total nacional. Crecimiento en puntos porcentuales calculado por Urbiplus.
Fuente: INEGI, Censo de Población y Vivienda 2020 y Encuesta Intercensal 2025, presentación de resultados por entidad. Las cifras de 2025 son estimaciones de encuesta con intervalos de confianza publicados por el INEGI. Crecimiento = puntos porcentuales 2025 menos 2020.
Dos lecturas salen de esa gráfica. La primera: el crecimiento no lo encabeza la Ciudad de México (+2.4 puntos) sino Baja California Sur (+4.7), Nayarit (+4.5), Baja California (+4.0) y Nuevo León (+3.5). Es decir, la costa turística y la frontera industrial, los dos motores de empleo que más población mueven. La segunda, menos obvia: solo dos estados redujeron su tasa de renta en cinco años, Aguascalientes y Tabasco. En el resto del país, la renta no es una moda de capital: es una tendencia de hogares.
La trampa de la palabra "informal"
El diagnóstico habitual dice que la renta mexicana es "informal". Es cierto e incompleto. Que 46% de los arrendamientos no tenga contrato vigente incluye acuerdos verbales y contratos vencidos que se siguen respetando; y un arrendador particular no es necesariamente un mal operador. Lo que le falta al mercado no es formalidad sino escala: no hay quien opere cientos de departamentos con un mismo estándar de mantenimiento, servicio y datos. Esa es la brecha que mira el capital institucional, y para evaluarla en una plaza no leemos un número sino tres:
| Mercado | % rentado 2025 (profundidad) | Cambio 2020→2025 (momentum) | % propia 2025 (techo cultural) |
|---|---|---|---|
| Quintana Roo | 34.4% | +2.6 pp | 57.0% |
| Jalisco | 31.2% | +2.8 pp | 56.5% |
| Baja California | 30.1% | +4.0 pp | 57.0% |
| Ciudad de México | 26.9% | +2.4 pp | 50.8% |
| Querétaro | 23.4% | +1.6 pp | 66.0% |
| Nuevo León | 20.3% | +3.5 pp | 70.4% |
| Coahuila | 17.9% | +2.4 pp | 71.2% |
| Nacional | 19.3% | +2.0 pp | 66.2% |
Los mercados donde más se renta no son los que más rápido están cambiando. Nuevo León tiene una tasa cercana al promedio, pero el cuarto crecimiento más alto del país y uno de los porcentajes de vivienda propia más altos: un mercado que apenas empieza a rentar.
Léase así: la profundidad dice cuánto mercado existe hoy; el momentum dice hacia dónde se mueve; la propiedad dice contra qué compite el producto en renta. Un multifamily en la Ciudad de México compite contra un mercado que ya renta y donde la mitad de las viviendas no es propia. Uno en Monterrey o Saltillo compite contra la casa propia y el crédito Infonavit: su cliente no es quien no puede comprar, sino quien todavía no quiere hacerlo.
El contraste con Estados Unidos ajusta otra premisa común. Allá también domina el pequeño propietario: los inversionistas individuales son dueños de 70.2% de las propiedades en renta y de 37.6% de las unidades. La diferencia está en los edificios grandes: 54.4% de las unidades en renta está en inmuebles de cinco o más departamentos, y en los de 150 o más unidades, 68.5% pertenece a sociedades (LLC y LP). El mercado maduro no eliminó al particular; construyó, al lado, un segmento institucional que en México casi no existe.
Quién está entrando de verdad
Se repite que fondos de Estados Unidos, Canadá y Europa están entrando "agresivamente". Los registros públicos dicen otra cosa: la entrada ha sido real, pero selectiva y temprana. No encontramos operaciones de Blackstone, Brookfield, AEW, Nuveen, Hines o los grandes fondos de pensiones canadienses en multifamily mexicano. Estos son los jugadores documentados y sus números:
Greystar
Anunció un plan de US$500 millones. Sus primeros proyectos en la Ciudad de México: Perisur, 486 departamentos por MXN 860 millones (1.77 millones por unidad), y Puerta Bosques, 455 departamentos por MXN 1,450 millones (3.19 millones por unidad). En 2021 reportaba un pipeline de 3,800 unidades.
GIC con CCLA (CIM Group y Compass)
Coinversión de MXN 5,500 millones (unos US$300 millones) para torres de 250 a 400 departamentos en renta en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. CIM reportaba en 2021 un pipeline de 15 proyectos y 5,500 unidades.
Ivanhoé Cambridge, Afore Citibanamex y Gran Ciudad
MXN 6,000 millones (unos US$313 millones) para vivienda en renta en Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara y Querétaro: alrededor de 1,300 departamentos planeados y una meta de largo plazo de 4,000.
Fibra Park Life, la primera FIBRA de vivienda en renta
Debutó en la BMV en 2026 con cuatro activos en Ciudad de México y Querétaro. Levantó MXN 267.9 millones a 220 pesos por certificado, 13% por debajo de su meta. Los analistas dudan del apetito de las Afores y califican el marco legal como favorable al inquilino.
Departamentos en renta con dueño institucional, América Latina
Unidades estimadas por país. Chile opera cinco veces el inventario institucional de México con una séptima parte de su población.
Fuente: GRI Institute, 2025, citado por Gómez Platero e Inmobiliare. Estimación privada sin metodología publicada: úsese como orden de magnitud. Ocupación reportada en Chile: 93%.
Por qué viene el capital: un premio, no un descuento
La idea de que el fondo institucional "acepta un rendimiento menor a cambio de estabilidad" es cierta en general y falsa para México. El capital extranjero viene aquí precisamente porque el rendimiento es mayor: la tasa de capitalización de entrada para un multifamily clase A en el centro de la Ciudad de México es 6.50%, contra 5.31% en promedio en Estados Unidos y 4.05% en Canadá. En la periferia, 8.00%. Ese diferencial paga el riesgo cambiario, el legal y el de liquidez; y su contracara es que el proyecto mexicano tiene que generar más ingreso por cada peso invertido para que la cuenta cierre.
Tasa de capitalización de entrada, multifamily clase A
Primer trimestre de 2025. Ciudad de México en oro.
Fuente: Newmark Valuation & Advisory, North American Market Survey 2025, Multifamily. Tasa de descuento en Ciudad de México: 9.50% (centro) y 10.50% (periferia). Crecimiento esperado de rentas: 4.0% en México contra 2.6% en Estados Unidos.
El número que decide: el spread
Un edificio en renta no se evalúa con el margen de venta sino con la distancia entre dos tasas: el yield on cost (el ingreso operativo neto estabilizado dividido entre el costo total del proyecto) y la tasa de capitalización a la que el mercado compraría ese ingreso. Si la primera no supera a la segunda con holgura, el edificio vale menos de lo que costó. La práctica institucional pide un spread de 150 a 200 puntos base para compensar el riesgo de desarrollar. La calculadora pone la decisión frente a frente: el mismo edificio vendido por unidades o rentado y valuado por su flujo.
Calculadora — ¿vender o rentar el mismo edificio?
Mueve los supuestos o carga un escenario. Los escenarios son ilustrativos: reemplaza costo y renta con los de tu terreno y tu submercado.
NOI = renta × 12 × ocupación × (1 − gastos operativos). Valor estabilizado = NOI ÷ tasa de salida. Valor creado = valor estabilizado − costo total. No incluye costo financiero durante la construcción, comisiones ni impuestos. Ejercicio ilustrativo de orden de magnitud.
Con los supuestos centrales la cuenta es incómoda: el edificio crea valor, pero con un spread de apenas 34 puntos base. Para llegar a 150 necesitaría una renta cercana a 28,000 pesos al mes o un costo por departamento de unos 2.4 millones. Por eso el capital institucional en México se concentra en pocos submercados centrales y por eso el diseño importa tanto: el tercer escenario, con menos gastos operativos y menor costo por unidad, pasa de un spread delgado a uno de más de 150 puntos sin cambiar la ubicación. El negocio de renta se gana en el plano antes que en el contrato.
Cinco formas de rentar en México
La renta mexicana no es un solo mercado. Conviven al menos cinco modelos de operación, cada uno con un tipo de capital, un inquilino y un riesgo propios. Saber en cuál compite un proyecto evita el error más caro: diseñar para un modelo y operar en otro.
Arrendador particular
La inmensa mayoría de los cerca de 6 millones de hogares que rentan. 46% sin contrato vigente; 51.4% renta por falta de crédito o recursos (ENVI 2020). En el decil más pobre, la renta consume 32.6% del ingreso; en el más rico, 11.5% (ENIGH 2024).
Condominio vendido a inversionistas
El desarrollador vende por unidades y decenas de pequeños inversionistas rentan cada departamento por su cuenta. Es una vía frecuente por la que el producto vertical nuevo llega al mercado de renta en las grandes ciudades.
Multifamily institucional (build-to-rent)
Un solo dueño, un solo operador. Alrededor de 10,000 departamentos en el país (GRI). Jugadores documentados: Greystar, GIC/CCLA, Ivanhoé Cambridge con Gran Ciudad, Fibra Park Life. Tasa de entrada clase A: 6.50% en el centro de la Ciudad de México, 8.00% en la periferia (Newmark).
Renta de corta estancia
Plataformas de hospedaje por noche, concentradas en zonas turísticas y en los barrios centrales de las grandes ciudades. Florece donde ya se renta mucho: Quintana Roo (34.4% de viviendas en renta), Baja California Sur (+4.7 puntos en cinco años).
Renta social con Infonavit
La reforma publicada en el DOF el 21 de febrero de 2025 crea un programa de arrendamiento social: renta de hasta 30% del salario neto y opción de compra después de 10 años. Solo 38.7% de los hogares puede comprar una vivienda (CONAVI).
Monterrey y Saltillo, leídos con sus propios números
Urbiplus opera desde Saltillo, así que aplicamos el marco en casa. Nuevo León pasó de 16.8% a 20.3% de viviendas en renta en cinco años, el cuarto crecimiento más rápido del país, con 70.4% de vivienda propia. Coahuila subió de 15.5% a 17.9% y tiene 71.2% de vivienda propia, la más alta de los mercados que comparamos. Son plazas donde la renta crece, pero contra una cultura de casa propia financiada con crédito institucional.
Cruzado con el mapa de vocaciones metropolitanas, el dato se vuelve más preciso. Saltillo tiene el segundo índice salarial de las 36 metrópolis (117), 102,237 empleos automotrices y un cociente de 0.48 en el sector inmobiliario: la nómina existe y el producto profesional no. Esa brecha admite dos lecturas honestas. La primera: el trabajador industrial compra casa en cuanto puede, y la renta es solo una etapa. La segunda: la industria mueve cada año a ingenieros, gerentes y técnicos que llegan por proyecto y no quieren comprar en una ciudad donde quizá estarán tres años. Nuestra tesis es que ambas son ciertas y que el producto correcto es el segundo: edificios medianos de renta para el segmento móvil, cerca de los polos de empleo, con plazos flexibles y un costo por departamento que cierre con rentas locales. No una torre de la Ciudad de México trasplantada al Bajío ni al noreste.
Lo que el dato no te dice (y te puede costar)
- Viviendas, hogares y contratos no son lo mismo. 19.3% de viviendas rentadas (Intercensal), 15.7% de hogares que pagan renta (ENIGH) y 16.4% (ENVI) miden cosas distintas. Mezclarlos en un estudio de mercado produce conclusiones falsas con apariencia de rigor.
- "Informal" no significa "amateur". El 46% sin contrato vigente incluye acuerdos verbales y contratos vencidos que se cumplen. El pequeño arrendador conoce su colonia mejor que cualquier fondo; lo que no tiene es escala.
- La renta publicada no es la renta pagada. Los portales reportan que la renta de lista en la Ciudad de México subió 9.6% anual a junio de 2026, contra 3.6% de inflación, y 64% desde octubre de 2021. Son precios de oferta. Un pro forma serio se construye con rentas de cierre.
- El tope cambia el modelo. Desde agosto de 2024, el Código Civil de la Ciudad de México limita los incrementos anuales a la inflación del año anterior (art. 2448 D), y se discute una ley de rentas justas. La renta "indexada a inflación" que promete el modelo institucional se vuelve un techo, no un piso.
- La cifra institucional es una estimación privada. Los ~10,000 departamentos institucionales provienen del GRI Institute, sin metodología publicada. Sirven como orden de magnitud, no como inventario.
Cómo lo usamos: el filtro en cinco pasos
- Profundidad y momentum. Leemos la tasa de renta y su cambio 2020→2025 del estado y, cuando existe, del municipio. Un mercado con renta baja pero creciendo rápido vale más análisis que uno con renta alta y estancada.
- Renta pagable, no renta deseada. Fijamos la renta del pro forma con el ingreso del segmento objetivo (no más de 30% del ingreso) y con rentas de cierre comprobadas, nunca con precios de portal.
- El spread primero. Calculamos yield on cost contra la tasa de salida del submercado. Si no llega a 150 puntos base, rediseñamos costo y operación antes de discutir arquitectura.
- Diseño para operar. Núcleos, instalaciones, acabados y amenidades se especifican por su costo de operación a diez años, no por su impacto en una sala de ventas.
- Estructura y salida desde el día uno. Fideicomiso, vehículo y estrategia de salida (venta en bloque, FIBRA o CKD) se definen en la factibilidad, porque determinan qué capital puede entrar.
"En venta, el cliente decide una vez. En renta, decide cada doce meses si se queda. El edificio se diseña para esa segunda decisión."
¿Evalúa un terreno para renta o un proyecto que ya no se vende al ritmo esperado? Urbiplus aplica este filtro, con la base estatal de tenencia y el modelo de spread, antes de definir producto y capital. El resultado es una tesis de renta defendible frente a un comité de inversión.
Conocer el servicioINEGI: Censo de Población y Vivienda 2020 y Encuesta Intercensal 2025 (presentación nacional y 32 presentaciones estatales, tenencia de la vivienda); ENIGH 2024; Encuesta Nacional de Vivienda (ENVI) 2020. CONAVI (hogares que rentan 2024; capacidad de compra, programa 2025–2030). El cambio 2020→2025 en puntos porcentuales y el costo por departamento de los proyectos citados fueron calculados por Urbiplus con las cifras publicadas.
Newmark Valuation & Advisory, North American Market Survey 2025, Multifamily (tasas de capitalización y descuento). GRI Institute 2025 vía Gómez Platero e Inmobiliare (inventario institucional por país). Congressional Research Service R47332 sobre el Rental Housing Finance Survey 2021 de la Oficina del Censo de EE.UU. (propiedad por tipo de inversionista). El Financiero, Expansión, GIC, Funds Society y El CEO (operaciones de Greystar, GIC/CCLA, Ivanhoé Cambridge y Fibra Park Life). Poder Judicial de la Ciudad de México (juicios de arrendamiento). Código Civil para el Distrito Federal, art. 2448 D. DOF, 21 de febrero de 2025 (reforma Infonavit). Expansión con datos de Inmuebles24 (rentas de lista). Calculadora: NOI = renta × 12 × ocupación × (1 − gastos); valor = NOI ÷ tasa de salida; sin costo financiero ni impuestos.